Estoy convencido de que en los últimos años en muchos entornos ha habido personas de todo tipo y nivel que han tratado de mejorar el modo en que gestionan sus documentos.
Cómo los guardo mejor.. cómo los organizo de modo que cuando necesite…cómo evito su pérdida.. cómo encuentro aquel que hice para…y el que mi compañero hizo a nuestro cliente preferencial ?…
Según la complejidad en las organizaciones crece, aparecen nuevas problemáticas:
Dónde guardo esas toneladas de papel.. cómo organizo la búsqueda en el archivo de papel e incluso qué sistemas de control dispongo..debo prevenir su destrucción o confiar… Aprovechar el conocimiento situado en el papel.. cómo puedo escanear y digitalizar de modo conveniente.. podré hacerlo legalmente.. Cómo puedo defenderme de la modificación de documentos..
En los últimos años he vivido sin darme demasiada cuenta la constante lucha entre estos elementos en el mundo de las Tecnologías de la Información y Comunicación. Yo mismo he sido un guerrero obcecado del mundo de la seguridad en los diferentes trabajos que he ido asumiendo (formador, desarrollador, analista, consultor, implantador, directivo, empresario).
Hay una gran diferencia entre disponer de imponentes medidas de seguridad informática y tener un sistema que nos facilite gestionar, medir, conocer el grado de seguridad, tener un sistema de mejora continua y en definitiva controlar de verdad lo que ocurre.